Vida Nueva
El PDF se abre con botones para volver al bosquejo o al menú principal. También puede llenar los espacios azules directamente en esta página.
Toque cada espacio azul y escriba su respuesta. Sus respuestas se guardan solo en este navegador, si el dispositivo lo permite; no se envían a la iglesia.
Abrir PDF para llenar

EL HIJO QUE CARGÓ LA LEÑA

Del monte Moria al Calvario — Parte 1

Pastor Joaquín Rivas | 28 de octubre de 2026

Texto principal: Génesis 22:1–10

Abraham caminó con Isaac hacia Moria. El hijo llevaba la leña; el padre, una promesa que no entendía cómo se cumpliría.

__________

Génesis 22:2: «Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas… y ofrécelo allí en holocausto».

Isaac era el hijo amado, esperado por años y heredero de la promesa. Abraham obedeció confiando en la fidelidad de Dios.

Hebreos 11:19: Abraham pensó que Dios era poderoso aun para levantar a Isaac de entre los muertos.

Juan 3:16: «Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito…».

Romanos 5:8: «Siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros».

Para recordar: Abraham estuvo dispuesto a entregar a su hijo; Dios verdaderamente entregó al suyo por nuestra salvación.

Aplicación: El amor de Dios no se mide por una vida sin pruebas, sino por Cristo entregado en la cruz.

__________

Génesis 22:6: «Y tomó Abraham la leña del holocausto, y la puso sobre Isaac su hijo…».

Juan 19:17: «Y él, cargando su cruz, salió al lugar llamado de la Calavera…».

Isaac cargó la leña; Jesús cargó la cruz. Isaac no conocía todo lo que sucedería; Jesús sabía que daría su vida.

Juan 10:18: «Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo».

Filipenses 2:8: Cristo se hizo «obediente hasta la muerte, y muerte de cruz».

Aplicación: Jesús obedeció hasta la muerte. ¿Estamos nosotros dispuestos a rendirle nuestra voluntad?

__________

Génesis 22:7: «He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto?».

Génesis 22:8: «Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío».

Juan 1:29: «He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo».

Efesios 2:8–9: Somos salvos por gracia, mediante la fe; no por obras.

Conclusión: No basta admirar la historia de Isaac. Debemos arrepentirnos y creer en Jesucristo, el Cordero provisto por Dios.

El PDF descargable también contiene tres campos para escribir. Si su lector de PDF no permite llenarlos, use los espacios de esta página. Al terminar, toque «Guardar PDF con mis respuestas» para descargar el bosquejo completo con lo que escribió, o «Imprimir con mis respuestas». En iPhone, si se abre una vista previa, use Compartir → Guardar en Archivos.